miércoles, 30 de diciembre de 2009


MIGUEL DE UNAMUNO - WHAT´S YOUR LIFE,SOUL MINE?

¿Qué es tu vida, alma mía?, ¿cuál tu pago?,
¡Lluvia en el lago!
¿Qué es tu vida, alma mía, tu costumbre?
¡Viento en la cumbre!

¿Cómo tu vida, mi alma, se renueva?,
¡Sombra en la cueva!,
¡Lluvia en el lago!,
¡Viento en la cumbre!,
¡Sombra en la cueva!

Lágrimas es la lluvia desde el cielo,
y es el viento sollozo sin partida,
pesar, la sombra sin ningún consuelo,
y lluvia y viento y sombra hacen la vida.

Me acerco a la ventana, corro el visillo y miro la niebla, las nubes grises, el tejado de en frente, mi cuarto en penumbra, guardo silencio y trato de no pensar en nada.Como no lo consiguo, cojo unas témperas y unos cuantos folios, me mancho los dedos y no pienso en pintar algo bonito,sino en pintar sin pensar, te salen más cosas de las que esperas si no piensas.Quizas estoy encontrando ahora esa paz que me faltaba, esa angustia y tristeza que me oprimía y ahora la estoy liberando, no me dejaba ser yo misma. Tristeza que no quería afrontar, pero ya lo he hecho. Puede que la mayoria de la gente no comprenda el significado de la pregunta : ¿realmente somos libres? yo sí y ahora me siento libre. Libre de cualquier imposición, creencia, costumbre, o tradición.Libre en un sentido puramente espiritual.

...Tan extraño a veces, tan perfecto. Tú y yo en una espiral, dando vueltas sin parar. Abrazando a un ángel, abrazándote a ti. Tan pequeño y a la vez tan grande, tan lejos y a la vez tan cerca...

domingo, 20 de diciembre de 2009

carta a un amigo

No puedo darte soluciones para todos los problemas de tu vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores; pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro; pero cuando me necesites estaré junto a ti.No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos; pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz. No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar; pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer. No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón; pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo. No puedo decirte quién eres, ni quién deberías ser. Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo. En estos días oré por ti. En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas. Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba. Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran. Es lo que siento por todos ellos. Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme. Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos; sea en la alegría o sea en la serenidad.
En estos días pensé en mis amigos y amigas y entre ellos, apareciste tú. No estabas arriba, ni abajo, ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno, ni el número final. Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida. Yo tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista. Basta que me quieras como amigo.
Entonces entendí que realmente somos amigos. Hice lo que todo amigo; oré, y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú. Era una oración de gratitud, porque tú le has dado valor a mi vida.

JORGE LUIS BORGES