miércoles, 28 de abril de 2010

Confesiones y pensamientos

Me ha costado mucho escribir hasta ahora. Y en realidad no sé porqué. Aunque puedo deducirlo porque desde la última vez que publiqué, mi vida era normal y sin caos. Después vino el caos, y ahora, otra vez, todo va volviendo a la normalidad. Por fín.
Quedan menos de tres semanas para los globales del curso y hace cuatro días no estaba convencida de verdad de poder hacer nada, ahora sin embargo, lo tengo todo claro. He tenido un sueño, una revelación.
Cada vez me doy más cuenta de que todo mundo va a su bola, y cada vez cobra más sentido la frase de "Si quieres algo bien hecho, hazlo tu mismo". Pienso en esa frase, y me anima a seguir adelante. Luego pienso en mis metas, mis objetivos, antes nublados por la desconfianza o el miedo a fracasar, y sólo eso, me anima a seguir adelante.
He tardado tanto en escribir porque no sabía qué escribir. Tenía muchos temas y ninguno era suficiente, ninguno encajaba en una historia, ninguno tenía las palabras suficiente para llenar un texto decente.
Luego pienso en todas las cosas positivas que he tenido durante este periodo, y las cosas positivas que tengo ahora y podría enumerar una lista, las cosas importantes y las que no lo son tanto y ver qué lista pesa más (creo saber cual). Luego me he puesto a pensar también en las personas, esas que siempre están allí, apoyándote y ayudándote cuando resbalas, y sabéis que es lo más curioso? las puedo contar con los dedos de una mano.
Últimamente he pensado mucho en el presente y en el futuro. Sé dónde estoy ahora y sé dónde quiero estar. Menos mal.