lunes, 24 de mayo de 2010

Y un día por fin, despertó.

Hay momentos en la vida en los que estás solo y no existen ni los amigos, ni los equipos ni nada, solo estás tú. Que te dé igual lo que digan los demás. Trata de ser el mejor en cada momento de tu vida e intenta siempre superarte a tí mismo, una competición personal y no con los demás. Es ahí donde se ve la verdadera personalidad de las personas. Aquellas que hacen lo que quieren por que quieren hacerlo y porque es lo que siempre habían soñado y todos los demás que lo hacen trepando y pisando a la gente. Ahí está la diferencia. Trata de ser grandioso y aspirar a lo más alto que puedas. No te conformes con lo ordinario, Sé extraordinario.
La frase de "cada uno cosecha lo que siembra" es verdad. Procura sembrar algo que merezca la pena cosechar, o mejor, siembra aquello que quieras cosechar después, porque cada uno tiene lo que se merece y en la mayoria de las ocasiones, todas tus decisiones dependen de tí y no puedes echarle la culpa a la gente. Tienes que ser responsable y hacer lo más conveniente para tí. En este sentido, has de ser egoista.
Como he dicho antes, no te conformes con lo ordinario o lo mínimo, trata de alcanzar lo mejor, sé extraordinario.

sábado, 8 de mayo de 2010

El fin entre la nada y el precipicio


... y se olvidó de su historia, de su radio y de esas pequeñas cosas que guardaba con esmero para que un día pudiera enterrarlas consigo y con nadie más.
Todo lo que quería, amaba, o le apasionaba las metió en una caja hace mucho tiempo.
Esa caja ya olvidada, jamás será recordada, pues él ya murió y consigo su vida.
Este hombre tenía un nombre pero eso no importa ahora y nunca lo hizo porque no hizo nada por ser recordado.
Nadie tampoco hizo por recordarle asique eso también da igual.
Se equivocó o era así su forma de ser? Quizás murió consciente de que había olvidado todo y quizás era consciente tambien de que estaba solo. Quizás murió mientras dormía y por eso nunca lo supo.
Nunca lo sabremos.
Me pregunto si yo cuando esté en el fin entre la nada y el precipicio, se me habrán olvidado mi historia y mi vida.