sábado, 25 de diciembre de 2010

Navidad, Navidad... Dulce Navidad.


Churros por la mañana con un cafelito caliente. Bollo por aquí, bizcocho por allá. Abuelos y tíos riéndose de recuerdos de infancia, mientras tanto, Thor pidiéndo comida con los ojitos. Yo en mi mundo, escuchando lo que dicen y pensando en mis cosas, disfrutando de mi coffee. Además hace un sol espléndido y el salón está calentito, vamos, una mañana de navidad bonita.

Me subo a mi cuarto y me pongo a escuchar música de todo tipo, a bailar ante el espejo. Mi hermana coge mi móvil y se pasa canciones al suyo, pero luego se va. Me siento en la cama con el portátil y pienso, me dejo llevar, sueño...
Se escuchan pasos por la casa, voces y esa luz que entra a mi cuarto que lo hace acogedor. Me encantan estos momentos.
Bip, bip... un mensaje! Es de él. Suena la canción de Only Time de Enya, me encanta.
Ojeo mi libro de la abadía de Jane y me entran tentaciones de empezarlo, pero no, le prometí que lo leería después del de matar a un ruiseñor... :):)
No sé que tiene esta navidad que me está encantando, o sí lo sé...^^

Me ha encantado la escena con mi familia de cantar villancicos después de comer, ha sido muy gracioso y mi padre de "estrangis" con la cámara grabándonos...
Navidad ,navidad... dulce navidad... =)=)

domingo, 5 de diciembre de 2010

My dear, this things are life


Las etapas de la vida se rigen por signos externos a nosotros o bien por signos internos. En la mayoría de los casos, nosotros somos conscientes de éstos.
Las decisiones que tomamos suelen ser importantes y algunas de esas son las que cambian nuestra vida, otras son errores, otras obligaciones y otras aciertos.

Lo difícil es saber tomar las decisiones adecuadas.
A veces sabes al instante si son adecuadas o no, a veces solo puedes imaginarlo, y otras no lo sabes hasta que no pasa un tiempo y es entonces cuando descubres si lo fueron o no.

La vida es constante cambio. ¿Por qué aferrarse a algo que sabes que no va a cambiar? quizás no sea necesario aferrarse a algo que nunca va a cambiar. A veces el cambio es bueno.
Una vez hablaba con un amigo sobre que las personas nunca son las mismas a lo largo de la vida. Simplemente cambian, adoptan nuevos hábitos, nuevos gustos. Es decir que ¿El cambio ,en el fondo, es la única constante? ¿O hay cosas que no cambian?

Hay un juego al que a veces juego mentalmente y consiste en intentar adivinar la vida de las personas. Las personas del metro. Es interesante porque ves a mucha gente, gente de todo tipo. Intento imaginar a qué se dedican, cuántos hijos tienen, los problemas que pueden tener...etc. Luego te vas fijando y ves que muchos pasajeros van contigo todos los días, reconoces sus caras, les conoces. No conoces sus historias pero sí las que te has imaginado. Es un juego raro, lo sé. Quizás ellos han pensado cosas parecidas, o no.

Las mejores etapas son aquellas que te sorprenden para bien. Aquellas que suponen una mejora notable en tu vida, aquellas en las que te pierdes y te vuelves a encontrar. Aquellas en las que conoces un poco más a tus amigos y en las que conoces a gente inesperada e increible. Aquellas en las que descubres cosas que te hacen aprender y crecer.
=)=)=)=)=)=)

http://www.youtube.com/watch?v=WD4abb1v1Cs
"mientras tanto he puesto todo por saber"