miércoles, 21 de noviembre de 2012

Lights will guide you home

Hace mucho que no escribo en el blog... y la verdad es que no me apetecía. Siempre he considerado mi blog como una fuente de expresión distinta de muchas otras, ya que ésta parecía encajar conmigo.
Es verdad, parece que cuesta trabajo encontrar cosas que encajen con uno mismo, pero igual que digo cosas digo personas, sitios, aficiones etc.
Me he dado cuenta de que cada uno, intentamos en la medida de lo posible y conscientemente o no, pegarnos a esas cosas, personas, o sitios que encajan con nosotros.
Puedes llegar a un punto en que no sabes lo que encaja contigo y eso es porque no te conoces bien y aún te queda mucho camino por recorrer. Ni yo misma actualmente me conozco totalmente y  a veces me sorprendo a mi misma. Sé que soy joven y aún me queda mucho por conocer y recorrer pero es esa ansia o angustia que necesita ser resuelta.

Estuve obsesionada un tiempo con encajar en una afición pero no me daba cuenta de que a lo mejor estaba buscando el sitio erróneo. Puede que lo que yo necesitaba estuviera delante de mis narices o puede que solo necesitara tener un poco de paciencia para entenderlo o descubrirlo.
Necesitaba encontrar una afición en la que destacase muchísimo, que tuviera mucha más importancia sobre el resto y nada... no encontraba nada. Sí, había mucha cosas que me gustaba hacer pero ninguna como para destacarla notablemente sobre el resto...
Estuve pensando y cuando no se me ocurría nada, decidí dejarlo estar. A día de hoy pienso... ¿realmente es necesario poder destacar en algo cuando puedes destacar en muchas cosas a la vez?

Preferiría tener un talento especial para algo y destacar como Miles Davis, J.K. Rowling?? No lo sé, y prefiero ir descubriéndolo con el tiempo, de momento trataré de ser apasionadamente curiosa.

martes, 15 de mayo de 2012

Enjoy happiness... 1.



IT´S COFFEE TIME. Ahí estaba, en esa cafetería tomando café, despreocupada y leyendo un libro. De vez en cuando se giraba hacia la puerta, observaba y seguía leyendo. Vendría, seguro. Ella leía un libro de intriga, habían raptado a dos niñas gemelas.

De repente oyó las puertas de la cafetería y le vio entrar. Ella le hizo un gesto con la mano a él para que se le acercara y éste se disculpó por llegar tarde. Él hizo una señal al camarero para que se acerca y le pidió otro café "como el de la señorita", y le guiñó un ojo a ella. El camarero se fue sonriendo recordando su nuevo pedido. 

Él no dijo nada en unos instantes y ella le miraba con cautela, así hasta que el camarero trajo el café. Segundos más tarde, él se levantó y le dio un beso en los labios a ella. Se volvió a sentar y dio un sorbo a su café.
Ella paralizada por la situación, no podía reaccionar. Él hizo algún comentario insignificante pero ella no lo escuchó y cuando por fin pudo decir algo, dijo sonriendo: "tienes que leer este libro, es muy interesante". Él sonrió y prometió que lo leería.


miércoles, 2 de mayo de 2012

Sweet Love


Bruni tiene un añito ya!

viernes, 9 de marzo de 2012

Un día de playa como otro cualquiera

Mi mente navega sin rumbo fijo, mi cuerpo constante al sol se refleja en el agua y en la arena y me fijo en las olas paralelas a la orilla, algunas curvas y otras no. Puede que lo más interesante de todo eso sean las brisas y las conchas, o bien hacer snorkel y ver cosas preciosas.

Mi mente navega como una nube pequeña, miro el cielo que está más azul que nunca y no hay nubes, está liso, es perfecto. Siento las olas en mi cuerpo, me ondeo con ellas con un perfecto ritmo, como si lo hubiéramos ensayado durante semanas.
Decido mirar el paisaje y veo gente, veo que ríen y que hablan, pero yo no escucho nada, solo oigo el sonido del silencio.

A mucha gente le gusta contemplar el mar, sienten tranquilidad, disfrutan de la paz que les pueda transmitir. Yo estoy de acuerdo, sin embargo yo escucho el silencio. Es una sensación muy placentera, no te cansas nunca de mirarlo. Yo sería capaz de mirar el mar y el cielo durante horas sin cansarme, me pasaría un día entero haciendo la plancha en medio del mar, bailando con las olas a su ritmo, contemplando ese cielo azul perfecto.

Siento mi cuerpo ondearse, siento que conecto, que me encuentro en mi hábitat. Mi cuerpo, ya adaptado al agua no quiere salir, porque a fuera no se está tan a gusto.
Si salgo, me tumbo al sol un rato, a "tostarme" como el pan de molde. Si tengo gafas de sol me las pongo y leo bien una novela, bien una revista. Doy media vuelta para que se toste el otro lado, aunque sé que solo me pondré roja o me quemaré y necesitaré el ungüento de aloe vera.
Descanso otro rato y me meto al agua otra vez y comienza el círculo de nuevo... "Mi mente navega sin rumbo fijo, mi cuerpo constante al sol se refleja en el agua..."

jueves, 1 de marzo de 2012

Ocean of emotion

Cada día veo situaciones que se pueden definir con una palabra cada una de ellas. Ayer, de vuelta a mi casa vi a dos personas riéndose y pensé en la felicidad, minutos después vi a una chica escuchando a otra que estaba llorando mientras le contaba algo y pensé en la tristeza. Otro día vi a una niña con su padre que acariciaba a su perro mientras sonreía y pensé en el cariño y otro día vi a dos personas contándose un secreto y pensé en la confianza.

Cada día veo situaciones que se pueden definir con una palabra cada una de ellas y esto me hace pensar que vivimos en un océano de emociones, en el cual cada uno siente cosas distintas en cada momento. Lo que siento al ver estas emociones es un enorme silencio. Me fijo en cierto detalles e interpreto la situación. A veces pienso que esta afición no me viene mal para tratar a los clientes cuando sea abogada... :)

Viendo estas situaciones me divertía pensando en sus vidas, en porqué se reirían, llorarían o qué susurrarían y pensaba si la gente es consciente de que pueden ser observadas y analizadas por otras. Yo no es que vaya mirando a la gente a ver si descubro cosas, simplemente están en el lugar adecuado y en el momento adecuado.
Cada día veo cientos de momentos, o emociones que me rodean y pienso que no mucha gente se da cuenta de estas cosas, puede que yo tenga un sexto sentido para analizar emociones, o puede que no.

Vivimos en un océano de emociones cuando somos capaces de llorar por una película, cuando nos emocionamos con una situación emotiva o cuando sentimos compasión por alguna persona.
También cuando sentimos debilidad ante una situación o lástima por otra, cuando somos capaces de involucrarnos en una situación ajena a la nuestra, cuando admiramos el trabajo de alguien o valoramos su esfuerzo, cuando nos esforzamos por una persona, cuando amamos a una persona, cuando nos sentimos vivos...

jueves, 23 de febrero de 2012

Me he cortado el pelo. Es un corte radical y la gente alucina cuando me ve.
A veces necesitamos cambios que nos hagan sentir mejores, diferentes, nuevos.

Lo bueno de los cambios es que si te aburres de ese cambio, puedes cambiar a otro.
Lo malo es cuando cambias a algo que no tiene remedio, o que no se puede cambiar, entonces te has de adaptar a ese cambio que no puedes evitar. Con esto no estoy diciendo que me arrepienta de mi corte de pelo, que me encanta. Solo trato de decir que no tenemos que tener miedo a los cambios, porque quien no arriesga, no gana. Hay una frase que me encanta que dice así:
"sé el cambio que quieres ver en el mundo".

Hay veces en la vida que sufres cambios sin quererlos, otros que llevas a rastras por errores y otros por buenas acciones. Es difícil adivinar cuando un cambio dará buenos resultados y sin embargo, tienes que apostar porque, aunque no sepas qué pasará o ni te lo esperes, no puedes quedarte quieto o mejor, no debes!
El mundo no se queda quieto porque tú quieras quedarte así. Yo lo compruebo todos los días cuando tengo que ir a la universidad y preferiría quedarme durmiendo. Deseo con toda mi alma que no haya clase, porque estoy más cómoda en la cama, pero la hay y aunque ese día no vaya, perderé esa clase.
El mundo avanza contigo o sin ti y es cosa tuya seguir el ritmo, porque aunque te rezagues, en algún momento sabes que tendrás que levantarte y dar el cambio.

miércoles, 4 de enero de 2012