jueves, 23 de febrero de 2012

Me he cortado el pelo. Es un corte radical y la gente alucina cuando me ve.
A veces necesitamos cambios que nos hagan sentir mejores, diferentes, nuevos.

Lo bueno de los cambios es que si te aburres de ese cambio, puedes cambiar a otro.
Lo malo es cuando cambias a algo que no tiene remedio, o que no se puede cambiar, entonces te has de adaptar a ese cambio que no puedes evitar. Con esto no estoy diciendo que me arrepienta de mi corte de pelo, que me encanta. Solo trato de decir que no tenemos que tener miedo a los cambios, porque quien no arriesga, no gana. Hay una frase que me encanta que dice así:
"sé el cambio que quieres ver en el mundo".

Hay veces en la vida que sufres cambios sin quererlos, otros que llevas a rastras por errores y otros por buenas acciones. Es difícil adivinar cuando un cambio dará buenos resultados y sin embargo, tienes que apostar porque, aunque no sepas qué pasará o ni te lo esperes, no puedes quedarte quieto o mejor, no debes!
El mundo no se queda quieto porque tú quieras quedarte así. Yo lo compruebo todos los días cuando tengo que ir a la universidad y preferiría quedarme durmiendo. Deseo con toda mi alma que no haya clase, porque estoy más cómoda en la cama, pero la hay y aunque ese día no vaya, perderé esa clase.
El mundo avanza contigo o sin ti y es cosa tuya seguir el ritmo, porque aunque te rezagues, en algún momento sabes que tendrás que levantarte y dar el cambio.

2 comentarios:

  1. ¡Me ha encantado! Me has inspirado :) Tienes mucha razón en las cosas que dices, me ha gustado mucho la frase de "sé el cambio que quieres ver en el mundo"... no la conocía. ¡Y me encanta cómo lo has terminado! De verdad... me gusta mucho, mucho, mucho. ^^
    un beso enorme!!!!!

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